30 marzo, 2015

Fotzelschnitten o Torrijas suizas - Que vivan las recetas humildes

Fue imposible llegar a tiempo para vivir el temporal que azotó el sureste la semana pasada, pero a cambio me recibió una Murcia espléndida, de cielo azul, sol y calorcito. Ahora el cuerpo sí me pide primavera, y la estoy disfrutando.
En Semana Santa hay muchos dulces tradicionales, pero si en nuestro país hay uno que manda por todas partes son sin duda las torrijas. Una receta humilde como pocas pero a la vez deliciosa, con pequeñas variantes repartidas por el mundo, incluyendo Suiza. Allí se llaman Fotzelschnitten y esta es mi versión.

Fotzelschnitten - Torrijas suizas

En una tierra en la que llueve muy poco, y normalmente a base de rachas fuertes concentradas en días concretos un par de veces al año, cuando cae el agua la tierra la aprovecha muy bien. Acostumbrada al paisaje desértico es un placer pasear estos días por mi campo, que está cubierto con un manto verde y lleno de flores por todas partes. En esta época las margaritas son las reinas, con tallos altísimos que sobrepasaban nuestras cabezas cuando de niña jugaba entre ellas con mis primos. Un laberinto de flores.

Ya he comentado en más de una ocasión que mi Semana Santa nunca ha sido muy tradicional. Cuando vivía mi abuelo, el padre de mi padre, él y mi "abuelastra" venían por estas fechas a su casa de la playa, íbamos a verles y nosotros solíamos estar en el campo. Mis abuelos traían muchos chocolates de Suiza y por eso asocio la Pascua al dulce cacao más que a postres fritos. Porque además en mi casa era mi abuela materna la que nos hacía las torrijas, pero no necesariamente en esta época.

Imagen de mi Instagram

Así que ahora es cuando vuelvo la mirada hacia las recetas más tradicionales, y he aprovechado para revisitar la torrija con la versión suiza. No tiene mucho misterio y no se aleja mucho de la nuestra,  incluso se emparenta mucho con la french toast que tanto se ver por Estados Unidos. Hay dos cosas que mi padre tiene claras de sus recuerdos de la infancia: no tenían por qué ser de Semana Santa y siempre, siempre se hacían en su casa con pan duro.


Yo soy partidaria de las torrijas de pan-pan, y duro. Miriam también, y además lo defiende con pruebas históricas. Esa costumbre que tanto veo en Madrid del "pan para torrijas" no me gusta tanto, me parece algo absurdo comprar un pan especial cuando la receta nació como forma de aprovechamiento de los restos de pan duro. Y además, con un tipo brioche quedan blandurrias, a mí me gusta que la parte externa quede un poco más durita. Y se rebozan en azúcar con canela, nada de líquidos. Las Fotzelschnitten no tienen un rebozado de huevo tan fuerte y quedan más firmes.

Fotzelschnitten - Torrijas 
suizas

En Suiza y otros países centroeuropeos hay muchas recetas para aprovechar los restos de pan, o incluso simplemente usando harina y leche. Recetas humildes, de "pobres", de tiempos de escasez, o simplemente recetas tradicionales que no necesitaban más florituras para ser reconfortantes, energéticas, y deliciosas. Iré sacando algunas más próximamente, pero hoy me quedo con mi versión de las Fotzelschnitten.


Fotzelschnitten - Receta de torrijas suizas
Ingredientes para 1 buena ración

- 3 rebanadas pequeñas de pan viejo, mejor estilo rústico
- 1 huevo L
- 125 ml de leche
- 1 pizquita de sal
- mantequilla o aceite de girasol (que era lo que usaba mi abuela)
- 2 cucharadas de azúcar
- 1 cucharadita de canela molida
- compota de frutas para acompañar

Cortar el pan en rebanadas de unos 1,5 cm de grosor. Batir en un plato hondo el huevo con la leche y la sal. Empapar bien las rebanadas de pan por ambas caras, dejándolas unos minutos. Mezclar en otro cuenco el azúcar con la canela.

Para cocinarlas se puede usar mantequilla (o un equivalente vegetal sin grasas hidrogenadas, como en mi caso) o aceite de girasol, cubriendo el fondo de la sartén. Calentar a fuego medio hasta que esté en punto de fritura y añadir los panes sin sobrecargar el espacio.

Cocinar unos minutos por cada lado, dándoles la vuelta cuando estén doradas al gusto. Dejar escurrir sobre papel de cocinar y espolvorear con la mezcla de azúcar y canela molida. Servir con compota de frutas de temporada, en mi caso de fresones. También es tradicional el puré de manzana.

Fotzelschnitten - Torrijas suizas

¡Espero que estéis disfrutando mucho de la Semana Santa! ¿Cuál es vuestro dulce preferido de estas fiestas?
26 marzo, 2015

Espárragos y coles de bruselas asados con sésamo y salsa de yogur y tahini [Sésamo con Ventanas Verdes]

Mañana cojo el tren rumbo a Murcia para pasar la Semana Santa, así que hoy, como de costumbre, tengo mil cosas que hacer. Mi jornada empieza con una prueba médica que me tienen que hacer en ayunas, y lo llevo fatal. Porque me he despertado, como de costumbre,a las 6 am, y normalmente a la media hora ya estoy desayunando. Hace mucho que me acostumbré a desayunar nada más levantarme, y cuando tengo que esperar un par de horas no soy persona. Pero no hay mal que por bien no venga, así aprovecho este rato previo a escribir mi receta para el reto mensual de Ventanas Verdes, recetas con sésamo :).

Roasted asparagus and brussel sprouts with sesame

Hace años que tengo siempre sésamo en la despensa, me gusta muchísimo simplemente tostadito y me encanta añadirlo a todo tipo de platos dulces y salados, sin olvidarnos del pan. Icíar nos ha contagiado con su pasión por el tahini (probadlo con miel en un buen pan) y, aunque es muy calórico, es un producto nutricionalmente fantástico para incorporar a nuestra dieta en pequeñas dosis.

Roasted asparagus and brussel sprouts with sesame

Es muy energético, tiene aminoácidos esenciales, grasas insaturadas, lecitina, fibra y una buena cantidad de minerales, destacando especialmente el calcio, que es el que a mí más me interesa. Es un ingrediente básico en muchas culturas del Mediterráneo y en países de Oriente Medio y los Balcanes, donde además hay muchos dulces en los que es ingrediente básico. Un picoteo dulce adictivo que se puede ver mucho en las ferias de fiestas tradicionales de pueblos por Murcia es el sésamo tostado con azúcar o miel, que a mí me vuelve loca.

Roasted asparagus and brussel sprouts with
 sesame
Esta vez quería elaborar una receta salada, y una reciente visita al mercadillo de los domingos me dio la inspitación. La señora Luisa me enseñó unas fabulosas coles de bruselas y unos espárragos verdes fresquísimos que no tuve más remedio que llevarme a casa y asarlos. ¡Cómo me gustan las verduras asadas! Las mezclé con una mezcla de semillas de sésamo blancas y negras, las sazoné con gomasio - sal de sésamo - y las acompañé de una salsa sencilla de yogur y tahini, perfecta para suavizar el sabor potente de las coles.

Espárragos y coles de bruselas asados con sésamo y salsa de yogur y tahini
Receta ideada improvisando un poco por mí
Ingredientes para 2-4 personas

- 1 buen manojo de espárragos verdes
- 1/4 kg de coles de bruselas
- sésamo blanco
- sésamo negro
- 1 limón
- aceite de oliva virgen extra
- unas gotitas de salsa worcestershire
- 1 chorrito de vino blanco
- 125 g de yogur natural
- 1 cucharadita (o más) de tahini
- pimienta negra y tomillo

Precalentar el horno a 200ºC y preparar una fuente o bandeja con un poco de aceite de oliva. Lavar y secar bien las verduras. Desechar las hojas externas dañadas delas coles y partirlas por la mitad si son muy grandes. Cortar la base más dura de los espárragos.

Mezclar ambos ingredientes con zumo de limón, un chorrito de aceite, salsa worcestershire y vino blanco. Distribuir en la bandeja y sazonar con las semillas de sésamo blanco y negro, gomasio al gusto, un poco de pimienta y tomillo.

Asar durante unos 15-20 minutos, removiendo las verduras a mitad del tiempo de cocción. El tiempo final dependerá del tamaño de los vegetales, de vuestro horno y del punto churruscado que más os guste.

Mezclar en un cuenco el yogur natural con el tahini a discrección, unas gotas de zumo de limón y semillas de sésamo. Servir todo junto y disfrutar.

Roasted asparagus and brussel sprouts with sesame

Os leeré la próxima vez desde Murcia, a ver qué tal me recibe mi ciudad después de estos meses que han pasado desde Navidad. Ah por cierto, la prueba médica no es nada grave; he tenido en las últimas semanas más problemas digestivos de lo normal y mi suegra quiere comprobar que todo está en orden. ¡Esperemos que así sea!
24 marzo, 2015

Crumble ligero de frutos rojos y avena - Paciencia, la primavera llegará

Hay que ver los murcianos, cómo somos, tanto anhelar el agua durante todo el año y cuando llueve unos cuantos días empiezan las quejas y lamentos. Vaaaale, desde la distancia se ve diferente, y es que un murciano no está acostumbrado a estas cosas, lo tengo más que comprobado con mi familia al hablar con ellos estos días. Mi hermano se queja de que no puede salir a hacer deporte, mi madre me llama cuando se aburre de esperar a que deje de llover para salir a comprar... Por más que les digo que en muchos lugares del mundo la vida no se paraliza cuando llueve, digamos que son más de secano :P.

Red fruit oat crumble

Sé que en algunos sitios la lluvia se está pasando de más, y en Madrid también llevamos nuestros días de mal tiempo - para mí es un tiempo maravilloso -, pero me extraña que a la gente le extrañe. Seamos serios: la imagen idílica de la primavera, con todo verde, flores, solecito y tiempo agradable con pajaritos cantando, no existe. O al menos por aquí existe unos pocos días en sitios muy contados. Y para que eso ocurra tiene que LLOVER. Los campos no florecen por arte de magia, así que un poco de paciencia, que ya está pasando el temporal y tendremos una Semana Santa estupenda para disfrutar antes del verano.

Red fruit oat crumble

A mí me gustaría disfrutar de la lluvia murciana cuando llegue el viernes, pero me temo que no me va a tocar. Aunque casi mejor, porque mis tíos de Suiza irán de visita y milagrosamente coinciden conmigo, así que tenemos planeada barbacoa familiar en el campo el fin de semana que viene, y todo apunta a que va a ser genial :). Mi tío - que en realidad él es alemán - daba unas barbacoas impresionantes cuando aún tenían la casa grande con su jardín en Suiza, y las disfruta como nadie. Va a ser curioso revivir aquellos momentos esta vez desde Murcia :).

Red fruit oat crumble

Dicho esto, estos días de reclusión hogareña siguen apeteciendo platos reconfortantes y cositas al horno, y no sé por qué a mí los crumbles y recetas similares me recuerdan más al otoño y al invierno. Será porque se pueden comer calentitos, recién hechos, y porque la mezcla de la fruta con la cobertura crujiente inunda de olores maravillosos la cocina - en mi mini apartamento es la casa entera -.  Después de ver varias recetas de crumbles más ligeros me apetecía darme un capricho, así que aproveché que tenemos fresones en el mercado para mezclarlos con unas grosellas y frambuesas que me esperaban en el congelador.

Si queréis un señor crumble de verdad, la mantequilla es un ingrediente que no puede faltar, pero se puede hacer una versión más sana y ligera sin usar esa cantidad pecaminosa de grasa que suelen tener estas recetas. Tampoco es un crumble muy dulce, aviso, así que cada uno ajuste las cantidades de endulzante a su paladar. Yo he buscado el protagonismo de la fruta, con fresones muy dulces y el toque ácido de las grosellas, que combinan tan bien con la cubierta crujiente de avena y almendras.

Red fruit oat crumble

Crumble ligero de frutos rojos y avena
Receta ideada por mí
Ingredientes para 2 buenas raciones o 4 más comedidas

- 4-6 fresas o fresones (dependiendo del tamaño)
- 1 puñado de grosellas
- 1 puñado de frambuesas
- 1 cucharadita de miel, sirope de ágave o de arce
- 1/2 cucharadita de zumo de limón
- 75 g de copos de avena
- 15 g de almendras laminadas o picadas crudas
- 1 pizquita de sal
- 1 pizca de levadura química
- canela al gusto
- 2 cucharadas de miel, sirope de ágave o de arce
- 60 ml de leche sin lactosa (mejor si es de almendras o avena)
- 1 cucharadita de "mantequilla" vegetal sin grasas hidrogenadas (en herbolarios suelen tener)
- un poco de azúcar moreno (opcional)

Red fruit oat crumble

Precalentar el horno a 180ºC y engrasar ligeramente un molde o fuente pequeña, de unos 15 cm.
Lavar y escurrir bien las frutas, retirando los rabitos de las fresas. Trocear las piezas más grandes para dejar todas más o menos del mismo tamaño.

Colocar las frutas en el molde, añadir el limón y la cucharadita de miel, mezclando bien. En un cuenco, mezclar con las manos el resto de ingredientes, ajustado la cantidad de leche si hiciera falta. Tiene que quedar húmedo pero no chorretoso, es decir, que al estrujar la masa se quede compactada sin ser muy pegajosa.

Red fruit oat crumble

Cubrir la parte superior de la fruta con la masa de avena, apretando bien. Espolvorear con un poco más de canela y azúcar moreno, si se desea. Hornear 5 minutos, bajar la temperatura a 170ºC y continuar horneando hasta que la fruta borbotee y se haya tostado la cubierta al gusto.

Servir caliente, templado o frío, sólo o con una bola de helado, yogur natural o nata. Personalmente me gusta un toque de menta fresca picadita en esta combinación de frutas.

Red fruit oat crumble
22 marzo, 2015

Comer fuera de casa - Pequeña reseña de Snail Bag y sus bolsos portalimentos de diseño

Cuando uno tiene que comer fuera de casa tiene dos opciones obvias: buscar un bar/restaurante/cafetería/tienda o llevarse la comida preparada. Bueno, está la opción de aguantarse y pasar hambre, pero la vamos a ignorar de momento por ser poco apetecible.
Creo que hasta no hace mucho lo de llevarse la comida desde casa ha sido una minoría en nuestro país, mientras que parece una costumbre mucho más asentada en otros lugares. Por suerte parece que eso está cambiando, y cada vez se dice que incluso "es tendencia". Modas aparte, comer de tupper -como se le suele llamar por aquí- es más económico, rápido, saludable, sostenible y práctico, aunque tengamos que planificarnos un pelín más en casa.

Snailbag

En su primer trabajo el elfo recibía una tarjeta para los gastos de comidas, así que cada día almorzaba con uno de esos aburridos menús del día de los restaurantes clónicos que se reparten en las áreas de oficinas de las grandes ciudades. No eran lo que se dice muy variados, la verdad. Y el tiempo que perdían comiendo cada día fuera me parece totalmente absurdo, pero ese es otro tema.


Ahora ha empezado otro empleo que es el segundo en el que se puede llevar la comida de casa, y creo que hemos ganado mucho con ello. Ya me he acostumbrado a prepararle su tupper el día antes - a veces le cocino algunos platos la misma mañana -, o a dejar listas varias comidas el domingo antes, preparando cantidades grandes para tener raciones extra en el congelador, etc. Como decía, hay que planificarse un poquito, pero en realidad no cuesta nada. Hay muchos platos sencillos y rápidos que son perfectos para tupper, y muchos se pueden preparar con sobras de otras comidas. Sólo hay que procurar que sean equilibrados y que durante toda la semana tengamos una alimentación variada, completa, compensando luego lo que haga falta con las cenas en casa.

Snailbag 

Y como soy una gran defensora de esto de llevarse la comida al trabajo - o a la universidad, o al tren, o de excursión -, me interesó mucho desde el principio el proyecto de Snail Bag, una empresa española con sede en Alicante que apuesta por fomentar la costumbre del tupper con su catálogo de bolsas portalimentos. Hace poco me ofrecieron uno de sus lunchbags sin compromiso ninguno, y como me ha encantado y son tan majos, creo que se merecen una pequeña reseña por aquí :).

Snailbag

Con forma de bolso dotado de un asa y una correa larga para llevar al hombro, son portalimentos atractivos con un catálogo muy variado de diseños y estampados. El modelo que me ha enviado es muy bonito y alegre, me muero de ganas de estrenarlo en un picninc en cuanto luzca el sol, porque me temo que al elfo las florecillas no le van mucho :P. Incluye dos tuppers y es suficientemente grande como para guardar además una botellita de agua, fruta y un sándwich o panecillo, y también tiene un bolsillo interior con cremallera. Tiene varias capas de tejidos, incluyendo un forro antibacteriano y es isotérmico.

Snailbag

Cada bolso se elabora en el momento en que se hace un pedido, de forma artesanal, apostando por la tradición manufacturera del sector textil. Además, como he comentado, en Snail Bag son majísimos y están muy activos en las redes sociales. De hecho, así les conocí yo, pues comparten muchas recetas de blogs y artículos de cocina y gastronomía. Se agradece que no caigan en esa costumbre cansina de muchas empresas - y particulares - de usar Twitter o su blog sólo como autobombo publicitario cansino.

Si ya coméis de tupper, os estáis planteando hacerlo, os gusta hacer planear picnics o tenéis que hacer un regalo original, podéis echar un vistacillo a su catálogo. El elfo empezó los primeros días llevando tuppers gastados dentro de una cutre bolsa de plástico; era una imagen demasiado triste, no caigáis en ella :P.

Snailbag

Repito por si queda alguna duda: este no es un post patrocinado. Snail Bag me ha enviado sin compromiso ninguno uno de sus productos para probarlo personalmente. Todas las opiniones aquí expresadas son mías, personales y libres. Algún día de estos sacaré tiempo y ganas para escribir una política de empresas.

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En menos de una semana por fin vuelvo a pasar la Semana Santa a Murcia. Espero publicar al menos alguna receta antes de subir al tren, aunque van a ser unos días ajetreados :).
Ah, por cierto: bienvenida primavera! Has empezado con frío y lluvia, es un buen síntoma. Espero muchas flores y mucho verde cuando regrese a mi campo.
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