25 septiembre, 2014

Compota de calabaza y manzana a la canela {Conservas con Ventanas Verdes}

Tras la pausa veraniega, con el otoño recién estrenado (¡hurra!), volvemos en Ventanas Verdes con nuestros retos mensuales. Y como no podía ser menos, retomamos el tema del año pasado porque, como bien nos recuerda Ajonjolí, septiembre es el mes de las conservas.

En casa nos encantan las mermeladas y por eso la última vez preparé mermelada de ciruela claudia, con un buen cargamento de esta fruta de nuestro puesto de confianza del mercadillo. Lo que más me gusta a la hora de hacer conservas es aprovechar productos de temporada recolectados por nosotros o que nos hayan regalado, así que cuando mi suegra vino con una bolsa llena de manzanitas, obsequio de algún paciente, sabía que tenía que usarlas.

Compota de calabaza y manzana


Se supone que es el mes para envasar los productos de verano de cara al invierno, pero nuestras conservas de tomate y mermeladas de frutas estivales ya las preparamos en agosto. Yo tengo el cuerpo ya otoñal desde hace semanas y me pareció una buena idea preparar una compota combinando dos de mis productos favoritos: las manzanas y la calabaza. Con un toque de canela, por supuesto.

Las cantidades son un poco a ojo, ya que usé una calabaza entera que todavía me aguantaba desde el año pasado, y unas cuantas manzanitas. El punto dulce dependerá del gusto de cada uno y de la acidez de las manzanas, pero recomiendo no usar mucho azúcar para no perder el sabor de la materia prima. La textura de la calabaza y manzana combinadas es cremosa y suave una vez bien cocidas y trituradas.

Compota de calabaza y manzana



Receta de compota de calabaza y manzana
Ingredientes para unos 3 tarros

- 1 calabaza tipo butternut grande (aproximadamente 750 g pelada y despepitada)
- manzanas de temporada (mejor ácidas, unos 350 g)
- unos 200 g de azúcar moreno
- 2 cucharadas de vinagre de manzana
- 1 cucharadita de zumo de limón
- 1-2 ramas de canela
- 1 pizca gorda de sal
- agua necesaria

Lavar y pelar la calabaza y las manzanas. Trocear en piezas no muy grandes, desechando las semillas. Colocar en una olla amplia y mezclar bien con el resto de ingredientes. Encender el fuego y llevar a ebullición, removiendo bien. Añadir 1/2 vaso de agua, tapar y dejar cocer a fuego medio-bajo.

Ir removiendo de vez en cuando, vigilando que no quede muy seco el fondo de la olla. Dejar cocer hasta que la calabaza y la manzana estén casi deshechas. Yo lo tuve alrededor de 1 hora, a fuego bajito.

Retirar las ramas de canela y triturar con una batidora, o chafar con una espátula si se prefiere una consistencia menos suave. Si se tritura se consigue una textura cremosa muy agradable, para mi gusto.

Envasar en tarros bien limpios, esterilizados en el horno previamente o listos para esterilizar después de llenarlos, en una olla con agua hirviendo. En un recipiente abierto aguanta muy bien en la nevera.

Compota de calabaza y manzana


No os perdáis las entradas de mis compañeras de Ventanas Verdes, tenemos opciones para hacer conservas de todos los tipos. Además damos la bienvenida a Anita de Ciudadana B, que se ha unido a nuestras ventanas :).

Y para aprender más sobre el mundo de las conservas os recomiendo la última publicación de Secocina, una guía muy completa con todo lo que se necesita para preparar conservas caseras.

22 septiembre, 2014

Calabaza con hinojo al pimentón de la Vera

Casi casi otoño...

Sabéis que vuelven loca las especias, y aunque me gusta tener algunas raras o menos comunes para ir haciendo pruebas, siempre tengo mis fijas en la despensa. La canela, obviamente, es una de ellas, pero tampoco sabría vivir -dignamente- sin cúrcuma, comino, jengibre, pimienta... Y el pimentón es también, sin duda, de mis favoritas.

El pimentón además me fascina de forma especial. Hace poco me ofrecieron recibir una muestra de los nuevos envases de Pimentón de la Vera Las Hermanas en sus variedades Dulce, Agridulce y Picante, y no me pude resistir. Sé que muchos de vosotros también habéis catado este pimentón recientemente, la verdad es que es un producto de primera y me gustan los nuevos diseños de las cajitas metálicas.

Pimontón de la Vera - Spanish paprika

El caso es que a raíz de esto estuve pensando un poco sobre el pimentón. En casa casi nunca hemos tenido de La Vera, que tiene DOP, porque en Murcia tenemos la suerte de disfrutar también de un pimentón de excelente calidad. Hay muchas recetas tradicionales que usan pimentón, y mi madre siempre lo ha tenido en la despensa.
Pero es un ingrediente muy usado también en ciertas regiones de Europa, sólo hay que ver la importancia que tiene en platos como el goulash, en sus distintas versiones. En Hungría el pimentón es otro básico, y lo pude comprobar cuando mi padre estuvo en un viaje de trabajo y volvió con unos saquitos monísimos de fragante pimentón.

En alemán el término paprika es un poco confuso, ya que se refiere a todas las especies de pimiento y variantes, si no estoy muy equivocada. Pero para mí tiene un significado especial, debido a esto:

Son patatas fritas de bolsa, sí. Pero es que son súper típicas en Suiza, tanto que se venden por internet en tiendas especializadas en productos suizos, junto con los chocolates y las navajas.
Cuando era pequeña y todavía la locura absurda de sabores variados de patatas no se había desatado en el mercado español, me parecía fascinante que se vendieran estas patatas con sabor y ligeramente picantes en Suiza. A mi padre le encantan, y nunca han faltado en nuestras visitas a cualquier casa de familiares y amigos. Así que me traen muy buenos recuerdos, y sólo oler ese aroma fuerte a pimentón que sale de una bolsa me traslada a la infancia :).

En fin, todo este rollo para compartir una receta sencillísima que ya tiene aire otoñal. Es que mi adorada calabaza también combina -por supuesto- muy bien con el pimentón.

Pumpkin and fennel with paprika

Receta de calabaza con hinojo al pimentón
Ingredientes un poco a ojo

- 1 calabaza tipo butternut
- 1 puerro
- 1 bulbo de hinojo no muy grande
- 1/2 vaso de tomate triturado natural
- 1 chorro de vino blanco
- pimentón dulce y/o picante al gusto
-1 poquito de cúrcuma y comino molidos
- pimienta negra y sal
- aceite de oliva virgen extra
- levadura de cerveza en copos
- queso fresco batido desnatado o yogur

Pelar, despepitar y trocear la calabaza en cubos. Cortar el puerro en cuartos y picar el hinojo, reservando parte de las hojitas para el final.

Pochar un poco el puerro en una cazuela ancha con aceite de oliva. Añadir la calabaza, dar unas vueltas e incorporar el hinojo. Agregar el tomate y regar con el vino. Cuando se evapore el alcohol, sazonar con las especias y bajar el fuego. Tapar y cocinar a fuego lento durante al menos 30 minutos, removiendo de vez en cuando. Añadir caldo o agua si se quedar muy seco.

Cuando tenga la textura deseada, apagar el fuego y dejar reposar un poco. Agregar la levadura en copos y remover. Servir con las hojas de hinojo picadas, yogur o queso fresco con pimentón y pimienta negra recién molida.

Pumpkin and fennel with paprika

Si hubiera tenido a mano unos garbanzos tostaditos en el horno, se los habría añadido para enriquecer un poco el plato. Para un almuerzo ligero rápido es un plato estupendo, y más si ya hace fresquete. Por cierto, la calabaza que he usado es todavía del año pasado, hay que ver qué bien aguantan :).

18 septiembre, 2014

Galette de higos y ciruelas claudias con centeno

El otoño dará comienzo oficialmente el próximo 23 de septiembre a las 4h 29m hora oficial peninsular. Ganazas. Aunque no me quejo, en Madrid hace más fresquete desde hace días, pero lo que me falta es una buena tormenta o un día entero de lluvia de verdad. Vaaale, me conformo con unas horas.

No sé si será impresión mía, quizá mi mente hace memoria selectiva y sólo recuerdo lo que más me interesa, pero juraría que hace años llovía mucho más en Murcia a lo largo del verano. Es decir, que siempre tocaba algún día de tormenta, esas maravillosas tormentas de verano que de repente parece que traen el Apocalipsis. Como seguía haciendo calor a los críos nos encantaba bañarnos en la piscina bajo la lluvia, o correr por el campo en bañador y jugar con los barrizales que se formaban en los bancales. Sí, normalmente al día siguiente teníamos un catarro interesante, pero era parte de la gracia.

Plum and fig galette

Llevaba tiempo queriendo hacer una galette, una tarta de esas de apariencia rústica en la que la masa se dobla sobre sí misma guardando un centro de frutas de temporada. Yo admiro la belleza de los pasteles preciosos y elegantes, incluso los que sobrepasan el límite de lo cuqui rozando lo empalagoso, pero en el fondo me gusta más la belleza que guardan las cosas rústicas. Y no, no creo que "rústico" sea un eufemismo de "feo e irregular" :P.

Tras tantear un poco la red al final volví a mi pequeña biblioteca para ver qué me ofrecía uno de los libros que más me gustan, Wholefood Baking de Jude Blereau. He usado una mezcla a ojo de ciruelas claudias e higos, que creo que combinan muy bien con el toque de centeno de la masa. Los higos me parecen suficientemente dulces para no añadir nada de azúcar a la fruta, pero que cada uno lo ajuste a su gusto.

Plum and fig galette

Galette de higos y ciruelas claudias con centeno
Receta adaptada de Wholefood Baking
Ingredientes para 1 galette mediana

- 50 g de mantequilla o equivalene (yo he usado I can't believe it's not butter)
- 35 g de azúcar caster o normal
- 80 g de puré de manzana
- 1/2 cucharadita de ecencia de vainilla
- 1 yema de huevo L
- 1 pizca de sal
- 50 g de harina de centeno
- 110 g de harina integral
- 1-3 cucharadas de agua muy fría
- ciruelas claudias e higos frescos, ligeramente maduros
- un poco de maizena u otro almidón
- almendra molida (opcional)

Colocar la mantequilla troceada con el azúcar en un cuenco y batir con una batidora de varillas. Añadir el puré de manzana y batir un poco más. Agregar la vainilla y la yema de huevo y seguir batiendo hasta que quede homogéneo.

Echar directamente encima la harina de centeno, la harina integral y la sal, y batir ligeramente hasta que queden como grumos. Agregar una cucharada de agua helada y mezclar hasta conseguir una masa homogénea maleable. Ajustar la cantidad de líquido si hiciera falta, pero no debe quedar muy pegajosa. Formar una bola, envolver en plástico film y dejar reposar en la nevera como mínimo 30 minutos.

Precalentar el horno a 200ºC y preparar una bandeja engrasándola o cubriéndola con papel sulfurizado. Sacar la masa y estirarla con un rodillo, dándole forma circular - más o menos -. Tiene que quedar finita, sin pasarnos, con un diámetro de unos 28-30 cm. Llevar a la nevera.

Plum and fig galette

Lavar bien la fruta y quitar los rabitos. Trocear las ciruelas y los higos al gusto, procurando que queden más o menos del mismo tamaño. Mezclarlos con una cucharadita de maizena y, si se desea, algo de azúcar moreno.

Sacar la masa y colocar la fruta en el centro, dejando libre unos 5-7 cm del borde. Se puede poner un poco de almendra molida en la masa antes de la fruta para evitar que se humedezca demasiado. Cerrar la galette doblando los bordes sobre sí mismos sobre la fruta. Si se forman pliegues de masa, cortarlos para facilitar el horneado. Volver a llevar a la nevera unos 5 minutos - más si hace calor -.

Pintar si se desea los bordes con huevo o con leche, como hice yo, y añadir un poquito de azúcar moreno. Hornear durante unos 10 minutos a 200ºC, bajar la temperatura a 175ºC y continuar horneando unos 35-40 minutos más.

Plum and fig galette

Plum and fig galette

La masa debería estar bien oscurita y la fruta burbujear ligeramente al haber liberado sus jugos. Se puede tomar un poco templada, a temperatura ambiente o también fresca si se guarda en la nevera. Creo que la masa me gusta más fresquita y la fruta calentita, así que no sé qué recomendar :P. Con una bola de helado de vainilla la degustación mejoraría notablemente.

12 septiembre, 2014

Entre ron y amigos desde la terraza del Casino [Zacapa Room y Recetags]

Ya hace una semana que estoy de vuelta en Madrid y la verdad es que estos primeros días han dado para mucho. Todavía no me he centrado del todo porque no he podido hacer la súper-limpieza-ordenación-extrema de final de verano que siempre hago en casa, y es que tenemos maletas y trastos dando vueltas esperando a ser llevados al trastero.

Una de las "sorpresas" que nos encontramos nada más volver fue al portero contándonos que habían entrado a robar en los trasteros del edificio. Y todo porque se ve que a algunos vecinos les supone un gran esfuerzo cerrar la puerta general con llave... aunque claro, la inmobiliaria también se lució instalando puertas de pacotilla que se doblan con una buena patada. Por suerte a nosotros no nos quitaron nada (con el desastre de trastero que tenemos, debieron ver que sólo eran eso: trastos), pero la puerta sigue medio rota. A ver si no se retrasan mucho y puedo ordenar de verdad.


Yo me muero de ganas de comenzar la temporada otoñal en la cocina, pero como el verano sigue resistiendo con sus últimos coletazos, os dejo con alguna imagen del evento al que pude asistir la misma noche de nuestro regreso a la capital.

Los amigos de Recetags organizaron una presentación de Zacapa Room con una pequeña cata-taller de rones de la mano de Zacapa, al parecer uno de los más prestigiosos del mundo. Digo "al parecer" porque mi dominio del tema es bastante nulo, así que me gustó la oportunidad de poder aprender un poco sobre esta bebida, cómo apreciar su calidad, cómo degustarlo y cómo preparar un cóctel aprovechando sus cualidades.

Rico-rico
Lo mejor del evento fue reencontrarme con blogueros conocidos y poner cara y voz a otros amigos virtuales con los que todavía no había coincidido. Mención especial al gran Iñaki de Jaleo en la Cocina que me hizo pasar un momento de vergüenza cuando me dijo con entusiasmo que seguía mi blog desde casi los inicios :).

Yo bebo alcohol en contadas ocasiones, y bebidas de alta graduación aún menos, pero el ron siempre me ha atraído de forma especial. Creo que tiene que ver con algo de nostalgia de infancia cuando me encantaba la temática pirata (viva el Monkey Island), y además me recuerda a la Navidad porque básicamente sólo uso ron para preparar el roscón de reyes.

En plena cata con Elena, Ingrid y Eva. Foto de Recetags

Ha sido interesante catar ron a pelo (matices de aroma y sabor interesantes; ardor de garganta impresionante) y también preparar un Old Fashioned a base de ron. Además, el entorno del evento no podía ser mejor: la terraza del Casino de Madrid, un edificio precioso que siempre me maravilla cuando tengo la oportunidad de asistir a algún acto en sus espacios.

A pesar del cansancio que tenía tras el viaje y la vuelta a casa, fue una buena manera de coronar el regreso a Madrid. Ahora me quedo esperando con ansia que el otoño se instale definitivamente entre nosotros... A ver si horneando recetas otoñales lo consigo invocar ;).
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